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martes, 9 de octubre de 2018

Actividades de Educación Ambiental en las "X Jornadas de Puertas Abiertas del Yacimiento Arqueológico de Villasviejas del Tamuja"

El día 30 de septiembre de 2018 tuvo lugar la "X Jornadas de Puertas Abiertas del Yacimiento Arqueológico de Villasviejas del Tamuja" en el que la Escuela Profesional participó con una serie de actividades a través de las cuales se pretendía poner en valor la dehesa y los productos que la misma ofrece, así como proporcionar a los participantes unas nociones básicas sobre la fauna que la habita. Las actividades que se desarrollaron fueron las siguientes:

1.- Ruta interpretativa del paisaje en la que hablamos del bosque mediterráneo original, la formación e importancia de las dehesas, su papel como fijadora de la población,  papel de la jara en los suelos,…, 

2.- Taller “Usos tradicionales de la Jara”. Tras una breve introducción a los usos tradicionales de la jara,  se les explicó la forma de elaborar un jabón tradicional con esencia de ládano y se les obsequió con una muestra de los mismos que fueron elaborados por la Escuela Profesional, así como con un marcapáginas en el que se describía la especie.
          
3.- Taller de avistamiento de aves y reconocimiento de huellas. Dispusimos algunas imágenes de aves sobre los árboles y distribuimos estratégicamente por los alrededores algunas huellas de arcilla de la fauna más representativa de las dehesas. Posteriormente a los participantes se les dio una lista que recogía todas las especies (nombre e imagen) y éstos tuvieron que localizarlas e identificarlas. A continuación se les contó curiosidades acerca de cada una de las aves y el papel que juegan en las dehesas.



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                      Jabones                                                                            Marcapáginas

lunes, 17 de septiembre de 2018

Educación ambiental y mucho más...


La semana del 10 de septiembre los alumnos de la Escuela Profesional "Dehesarrollando" la comenzaron realizando una serie de actividades de educación ambiental en la localidad de Sierra de Fuentes. Entre ellas podemos destacar el taller de quirópteros (murciélagos) cuyo objetivo era el de concienciar a la población sobre la importancia que tienen en los ecosistemas y la necesidad de protección que los mismos requieren, hicimos cespines para que los niños se familiaricen con las necesidades y cuidados que requieren las plantas, realizamos juegos de índole ambiental como el "Quién es quién" o "Atrapa un millón de puntos", y para finalizar se realizaron actividades con el agua con la intención de concienciar sobre el ahorro de la misma. 



El jueves estuvimos en Alcuéscar visitando una repoblación de alcornoques y encinas que se llevó a cabo hace unos años en la dehesa boyal. También estuvimos visitando unas parcelas experimentales cuyo fin era determinar cómo afectaba el patógeno de "La Seca" (Phytophthora cinnamomi) a algunas especies situadas a diferentes distancias del foco del patógeno.

Posteriormente, ya en el pueblo, acudimos a una charla formativa sobre sociedades laborales en Extremadura en la que nos informaron sobre las diferentes posibilidades y ayudas disponibles que hay en nuestra región para crear una empresa y emprender.

Tras el desayuno nos desplazamos hasta Arroyomolinos para realizar el reconocimiento de la ruta que el día 16 de septiembre iban a interpretar algunos compañeros de la especialidad. Del mismo modo, al día siguiente hicimos el reconocimiento de la ruta que el 15 de septiembre estaba prevista que realizaran otros compañeros en la localidad de Torre de Santa María.



martes, 6 de febrero de 2018

RUTA POR VALDEMORALES


RUTA POR VALDEMORALES: CERRO LIMÓN, LA SIERRA Y FUENTE SANTA ANA.

DISTANCIA DE LA RUTA: 8 km.

El pasado día 5 de febrero de 2018 los alumnos-trabajadores y monitores de la modalidad de Educación Ambiental de la “Escuela profesional Dehesarrollando” de la Mancomunidad Sierra de Montánchez nos fuimos de ruta por Valdemorales.


Valdemorales es un pequeño pueblo situado en la Comarca de la Sierra de Montánchez. Rodeado por montañas. Por un lado el Cerro Pajar, las Torrecillas y la Cañailla. Por otro lado la Sierra de San Cristóbal, Cancho Águila y Cerro Limón. Las corrientes de agua más importantes son el Arroyo de Santa Ana y el Regato de la Cañailla.

Panorámica de Valdemorales.
A 45 km de Cáceres y unos 40 km de Don Benito y Villanueva de la Serena. Con una superficie de 9,9 km² y una población de 198 habitantes según el INE para el 2017. Llegó a contar con una población de 1000 habitantes en 1940, que emigraron hacia Cataluña y Madrid.

Su población se dedica, mayoritariamente, al cultivo del olivo y la higuera.

El nombre original del pueblo era Valle de los Morales, ya que existían muchos morales en el valle. Actualmente sólo queda un Moral centenario situado en el Colegio de la localidad.

Moral centenario.


A los habitantes de esta localidad se les conoce por el gentilicio de Corcheros, nombre que se debe a la profesión de sacadores de corcho que se desempeñaba en esta localidad y que pasaba de generación en generación. Profesión que ejercían tanto dentro de Extremadura como fuera. Actualmente aún sigue habiendo en la localidad sacadores de corcho.

Artesanía de corcho realizada por los corcheros de la localidad.

Artesanía de corcho realizada por los corcheros de la localidad.

Comenzamos el recorrido desde el Pozo situado en la Plaza Castilla, llamado Pozo Nuevo.

Pozo Nuevo.



Continuamos el recorrido visitando el Moral centenario y varios pozos situados en la periferia de la localidad, entre los que destaca el pozo de “El Pocito” que data del S.XVIII de manantial de agua Cárdena. Conocido también como el pozo del agua azul.


Pozo "El Pocito".

En nuestro recorrido pasamos por uno de los monumentos más importantes de esta localidad, la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol, del S.XVII, de estilo barroco. De mampostería con refuerzos de granito. Destaca el retablo del S.XVIII que cobija la imagen de San Andrés también del mismo siglo.

En 1977 las bóvedas y arcos se derrumbaron, siendo reconstruidos con la colaboración de los vecinos del pueblo y amigos y conocidos de los habitantes del lugar.
Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol.

Saliendo de la localidad, y dirigiéndonos hacia el Cerro Limón,  pasamos por el puente del Molinillo y el Arroyo de Santa Ana, así como por el Camino del Cordel (Ruta de Trashumancia de ganado vacuno y ovino), hasta que llegamos al Cerro Limón primera parada del trayecto y donde encontramos el Castilijillo, con una altura de 500 m y donde podemos ver asentamientos árabes.


Puente del Molinillo.


Panorámica de Valdemorales. Al fondo podemos ver la zona de los Baldíos.
Fotografía realizada desde el camino del Cerro Limón.

Vista del Castilijillo.
Asentamientos árabes en el Castilijillo.


Asentamientos árabes en el Castilijillo.
Seguimos nuestro recorrido llegando a la Noria de la Encalada. Según los lugareños lugar donde los árabes daban de beber a sus caballos. Cuentan que bajaban de los asentamientos del Castilijillo a través de túneles para no ser vistos por los lugareños.


Compañeros de la modalidad de Educación Ambiental en la Noria de la Encalada.


Subimos por la Barrera de los Majuelos y la Canaleja, con vegetación muy variada. Podemos ver cultivos como el olivo y la higuera, conviviendo con el monte de jara, esparraguera y chaparros.


Preciosa flor de la Jara que podemos encontrar en primavera.

Llegamos al Camino de la Sierra y bajamos en dirección al pueblo, encontrándonos otra vez con el Camino del Cordel, el cual seguimos. Pasamos por el Camino de las Villarejas hasta salir al Camino de la Fuente de Santa Ana o "Ruta del Colesterol" como es llamado por los lugareños.

Camino de la Sierra. 


Seguimos el Camino de la Fuente de Santa Ana en dirección al pueblo para terminar nuestro recorrido por este pequeño Valle, pasando por la Cruz (lugar hasta el que se desplaza la procesión del entierro el viernes de Semana Santa) y llegando hasta el final de la ruta que es la plaza de España donde volvemos a encontrarnos la Iglesia de San Andrés Apóstol y el Ayuntamiento de la localidad.

Puerta lateral de la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol.


Ayuntamiento de Valdemorales situado en la Plaza de España.



lunes, 5 de febrero de 2018

RUTA POR ARROYOMOLINOS Y SU HISTORIA

 RUTA POR ARROYOMOLINOS Y SU HISTORIA
DISTANCIA RECORRIDA: 11'05Km

El día 2 de Febrero de 2018 realizamos una nueva ruta senderista por Arroyomolinos. Este municipio se ubica en la zona de transición entre la Sierra de Montánchez y las Vegas del Guadiana. La Sierra de Montánchez junto a la de Guadalupe, San Cristóbal, Centinela y San Pedro constituyen la divisoria de las cuencas del Tajo y el Guadiana. Esta ubicación geográfica provee de dos diferentes tipos de relieve que, a su vez, constituyen dos unidades paisajísticas distintas. Por un lado, el área montañosa, al norte, con fuertes pendientes, sin que llegue el término a las cimas superiores, que pertenecen a Montánchez y cuyo pico más alto se acerca a los 1.000 metros.Por otro lado, una zona con altitudes de 360 y 420 metros y suaves pendientes, que se vuelven abruptas en la sierra de El Saltillo, extendiéndose hacia el sur hasta alcanzar los límites de la provincia de Badajoz.
La sierra destaca geológicamente por su gran cantidad de rocas graníticas. Estas son muy variadas en cuanto a su tamaño, existiendo algunas zonas en las cuales se aglomeran conformando enormes "canchales". Junto al granito, pero ya en algunas zonas muy localizadas, la pizarra y en menor medida el cuarzo blanco también hacen acto de presencia. En cuento a las grandes extensiones adehesadas que conforman el resto del territorio, hemos de resaltar las características afloraciones de pizarra que salpican la zona. No obstante, también existen materiales aún más antiguos como son las cuarcitas, que forman pequeñas colinas llamadas popularmente "morras".
Es de destacar los 115'67 km² de extensión total con que cuenta Arroyomolinos, siendo el de mayor superficie de la comarca.

                                                        Entrada Arroyomolinos
                                                                Vista del pueblo


Tras haber cogido fuerzas en la “Churreria Fragoso” con sus deliciosos churros, comenzamos nuestra ruta tomando la plaza de Juan Carlos I como punto de partida. Continuamos por la calle cervantes hasta la Ermita de San Sebastián, sencilla y coqueta y de estilo renacentista. San Sebastián como patrón del pueblo, cuenta con fiestas en su honor que se celebran el 18,19 y 20 de enero.


                                      Nuestra compañera Inés en la Ermita de San Sebastián




Proseguimos la ruta hacia la sierra por la calle San Sebastián para encontrarnos con el monumento a los caídos constituido por tres cruces labradas en el granito de la sierra, las cuales conmemoran la batalla conocida como la “Sorpresa de Arroyomolinos”, ocurrida el 28 de octubre de 1811 durante la Guerra de Independencia contra el ejército francés de Napoleón y contando como aliados con el ejercito Inglés y el Portugués.


                                                      Sergio, Esther y Marcos en Las tres cruces

                                                                                  
Hay que destacar que todos los años en conmemoración a este hecho histórico todo el pueblo se implica y representa lo acaecido aquel 28 de octubre de 1811, de una manera muy fiel y espectacular. Particularmente y gracias a nuestras compañeras Inés e Isa y la hermana de una de ellas, que pertenecen a una de las asociaciones que participan en dicha representación, nos mostraron algunos trajes y armas, así como una muestra de cómo suenan los tambores en la batalla. Todo ello no hizo más que despertarnos aún más las ganas de asistir a la representación del año próximo.

                                                                                  Representación de la Sorpresa de Arroyomolinos




A continuación, seguimos subiendo hacia algunos de los más de 30 molinos de origen árabe que aun quedan por la zona. En concreto visitamos el molino de Marciala y un poco más arriba estaba la casa de Marciala pasando un pequeño regato con una gran piedra en que usaban los niñ@s de la zona para tirarse como si fuera un tobogán porque resbalaba mucho.



                                                                                                                Molino de Marciala 


                                                                                                                       Casa de Marciala


Descendemos un poco por el sendero hasta llegar a un mirador donde puede apreciarse la belleza del entorno con sus grandes canchos y peñas, así como una panorámica preciosa del pueblo. A esta altura encontramos otro molino, donde podemos apreciar mejor las partes de que se componían y como funcionaban, gracias a las explicaciones de nuestros compañeros Toñín, Isa e Inés.
Foto









Continuamos hasta el siguiente molino bajando hacia el pueblo.
En nuestro camino damos con la piedra conocida como “Piedra del deo Meñique”, gran mole de granito de unas 40 toneladas que en tiempo atrás permitía que con una leve presión el movimiento oscilatorio de ésta insólita piedra.








                                                                                                         Piedra del deo meñique
Bajamos un poco hasta dar con un manantial de agua que los vecinos conocen como “La Fuente de los ojos malos”, ya que se acudía a esta fuente cuando se padecía algún tipo de infección en los ojos y se lavaban con este agua para tratarlos.

Continuamos nuestro camino hasta llegar hasta otro manantial conocido como “ La Fontalba”, nueva muestra de la riqueza hídrica de este lugar.

                                                                                                                        Fontalba

Seguimos la bajada hacia una calle peculiar conocida como “la callejina del diablo”.
Tras bajar la callejina, vamos a dar al último molino y el más cercano a la población.





Seguimos el curso del arroyo donde se encuentra otra fuente conocida como “Fuente La Limilla” donde solían acudir los lugareños a lavar la ropa hasta ya entrados los años 80, según nos cuentan algunas compañeras vecinas del pueblo.


                                                                                                                     Fuente La Limilla

Nos adentramos en el centro del pueblo hasta dar con el consistorio y finalizar nuestra ruta por Arroyomolinos al toparnos con la majestuosa iglesia de Nuestra señora de la Consolación con su pórtico de estilo plateresco muy peculiar ya que cuenta con numerosas calaveras talladas en la parte superior, así como por su gran arco lateral y su torre campanario convirtiéndola en un iglesia de grandes dimensiones





Sin duda alguna, Arroyomolinos nos ha sorprendido por su riqueza natural, patrimonial y cultural que ha demostrado ser muy rica y cuyos vecinos cuidan con mucho orgullo. Os recomendamos visitar este precioso rincón de Extremadura tan lleno de historia y naturaleza.


sábado, 3 de febrero de 2018

Ruta por Torremocha: "Pueblo, Los Molinos y Los Chozos"


El pasado jueves, 1 de febrero, los alumnos y profesores de la modalidad “Interpretación y Educación Ambiental” de la Escuela Profesional “DEHESARROLLANDO”, realizamos una ruta por la localidad de Torremocha para conocer su patrimonio y sus parajes.

Nos situamos en el año 1779, cuando el Padre Fray Juan Mateos Reyes Ortíz de Tovar compuso y dirigió el manuscrito existente en el Archivo del Monasterio de Guadalupe, titulado “Partidos Triunfantes de la Beturia Túrdula” indicando que esta localidad pertenece al año 1232.

Torremocha era, en el siglo XVI, una villa perteneciente a la Encomienda de Montánchez, dependiendo del Priorato de San Marcos de León. Un siglo después, en el año 1631, la citada localidad, alcanzó su autonomía tributaria y jurisdiccional.

El nombre que designa a este municipio fue debido al protagonismo que sufrió su Torre, que fue desmochada por la rebelión de algunos nobles contra los Reyes Católicos.
Podemos hacer referencia, a la Orden Militar Malta como muestra la Cruz de un edificio situado detrás de la Iglesia Parroquial de la Asunción.

El punto de salida lo realizamos desde la plaza del pueblo, exactamente, desde la mencionada anteriormente, la Iglesia Parroquial de la Asunción, una Iglesia construida entre los siglos XVI y XVIII. Su construcción se debe enlazar, más concretamente, al siglo XVIII aunque mantenga pruebas de una edificación primitiva del siglo XVI, que pueden verse en la parte inferior de la Torre. Dicha obra, está realizada en mampostería de una sola nave, dividida en tres tramos unidos entre ellos por bóvedas de cañón.


Iglesia Parroquial de la Asunción

Seguimos nuestro camino por detrás de la citada Iglesia, para llegar a contemplar la vivienda más antigua del pueblo.


Continuamos bajando por el pueblo, hasta llegar a la Ermita del Cristo del Humilladero, patrón de las fiestas locales. Una pequeña Ermita del siglo XVIII, de estilo barroco en el que predomina la mampostería.

 Ermita del Santísimo Cristo del Humilladero

Proseguimos nuestro camino, bajando por la Calle Humilladero, visualizando viviendas que nos sitúan a una pasada época.

Llegamos a uno de los alrededores del pueblo e hicimos una pequeña parada en su gran silo antiguo. Un edificio, que carece de humedad y estaba destinado a almacenar grano, forrajes, etc.
Subimos hasta su planta más alta, no sabría decir cuántos escalones subimos, pero sí podría describir el cansancio que se nos acumuló al estar en lo más alto. Eso, no nos impidió descubrir unas vistas de pájaro maravillosas, en las que pudimos contemplar los terrenos cercanos y no tan cercanos. Vimos los nidos de cigüeña tan cerca que impresionaban. 





Algunas de las vistas desde el Silo


Los compañeros bajando las interminables escaleras del silo.


Continuamos con nuestra ruta, dejando el Silo a nuestra izquierda para bordear el pequeño barrio de los Molinos.
Enseguida tenemos que tomar un camino que sale en diagonal por la izquierda y que un poco más adelante se bifurca. En dicha bifurcación, tomaremos también la de la derecha para dirigirnos al Embalse.

Llegamos a un final sorprendente,  denominado “Los Molinos”. ¿Seguíamos en Torremocha? Parece ser que sí, pero ese lugar, nos hizo transportarnos al lugar más incógnito de la Tierra, incluso me atrevería a decir, que parecía que nos encontrábamos en otro planeta. Un paisaje desolador debido a la sequía. El poco agua que queda es debido a que se ha dejado pasar el cauce del río Salor a su paso por Torrequemada para abastecer al pantano de Valdesalor y su regadío.





Imágenes de lo que nos podemos encontrar en “Los Molinos”

Este lugar, hizo que nos entretuviésemos con sus vistas. No pudimos perdernos las distintas huellas que encontramos en el barro del inexistente río. Una de ellas, de nutria, que se diferenciaban perfectamente y las otras, no estamos muy seguros, pero podían ser de cigüeñuelo.

Escalamos las distintas rocas, para ver más de cerca cada detalle del paisaje. Subíamos y bajamos, pero debíamos proseguir con nuestra ruta y nos pusimos en marcha de nuevo.

Volvimos sobre nuestros pasos para tomar el camino izquierdo por nuestra derecha en la bifurcación para acercarnos a la depuradora y pasar por un puente construido actualmente.
Debajo pudimos contemplar otro puente construido con lanchas de piedra perfectamente colocadas como pasaderas.



Seguimos por el camino de la izquierda adentrándonos en un pequeño sendero y continuándolo hasta el final, sin antes ver, en su lado derecho al Pozo Barbero, un pozo situado al lado de un antiguo asentamiento romano.


El camino termina en la Carretera de Aldea del Cano. Continuamos nuestros pasos por la cuneta derecha para, en aproximadamente, 1 km, cruzar la carretera hacia su cuneta izquierda y adentrarnos en un camino sin señalización.

Seguimos nuestro camino hasta llegar al Ejido de Torremocha y continuar nuestra ruta por la derecha. Nos adentramos en un camino vecinal que finaliza en la localidad de Albalá.

Llegados a un cruce, nuestro camino sigue de frente, adentrándonos en un camino de tierra que nos llevará a casi al final de nuestra ruta. Es un camino largo.

Aproximadamente unos 8 km más adelante, nos adentramos por una cancela para llegar al Paraje Fuente de los Cantos, más conocido comúnmente cómo, "Los Chozos".

A nuestra izquierda, subiendo por la última cuesta que finaliza en "Los Chozos", encontramos un pozo con reja que cubre el brocal y un cartel nos indica que aquí hubieron, en tiempos, explotaciones mineras.

Poco más allá, la Charca de los Cantos y, a su lado, una fuente que a día de hoy, no da agua.

Nos encontramos con los tres chozos cuya construcción se debe a las actuaciones de la “Mancomunidad de Formación y Empleo Escuela-Taller San Agustín III”. En su interior disponen de una estructura de madera a modo de literas con capacidad para 6 personas. Para contratar su uso hay que llamar al Ayuntamiento de Torremocha, a los teléfonos 927127001 y 927127101. 


Uno de los tres chozos.

Una vez hecha una larga parada en "Los Chozos" volvemos sobre nuestros pasos. De nuevo hay que hacer el "camino más largo" para volver a encontrarnos con la carretera de Albalá, que la continuaremos recto hasta llegar al puente romano de San Antonio. Un magnífico y gran puente que nos da la bienvenida al pueblo.


Puente de San Antonio



Pasado el puente, tomamos el camino de la izquierda para subir hasta la plaza del pueblo.
Aquí finaliza nuestra ruta.

Nos dirigimos a realizar la última parada en la panadería del pueblo, que queda a la izquierda de la Iglesia Parroquial de la Asunción.

Una panadería que se remonta a más allá del siglo XIX, cuando sus fundadores Joaquina y Antonio comenzaron su andadura en esta panadería artesanal de más de 400 años. Su horno se mantiene intacto y en perfecto estado desde su fundación, haciendo de él patrimonio histórico de la comarca.

No pudimos despedirnos de Torremocha, sin probar este pan tan espectacular.