domingo, 4 de febrero de 2018

PASEO POR TORRE DE SANTAMARÍA MOLINO Y VALHONDO

    
RUTA POR TORRE DE SANTA MARÍA
VALHONDO Y MOLINO



DISTANCIA RECORRIDA: 3'5Km

El día 29 de Enero de 2018, realizamos una pequeña ruta por Torre de Santa María, y digo pequeña porque teníamos previsto realizar una mas larga por el término de éste municipio y no pudo ser. En ella, la Escuela Profesional "Dehesarrollando" de la especialidad de interpretación y educación ambiental realizamos ésta pequeña ruta por los parajes de este pueblo.



Entrada a la población



Salimos de la sede de la Mancomunidad Integral Sierra de Montanchez, en dirección al núcleo urbano. El comienzo fue en ascenso con pequeñas pendientes pero sin llegar a resultar cansado. Muestra de la riqueza natural de éste lugar, en las afueras del pueblo está la conocida como "Encina la Nieta", árbol singular por sus aproximadamente 500 años de edad, presentando un perímetro de tronco de casi 5 metros y un diámetro máximo de copa de 21 metros. La altura total es de 17 metros.


                                                                               Encina "La Nieta"


La ruta transcurrió por en centro de la población pasando por la Iglesia Nuestra Señora de la Asunción, donde unas amables vecinas nos hicieron el favor de enseñarnos el templo.




                                                           Iglesia Nuestra Señora de la Asunción


Continuando hacia las afueras de la población dirigiéndonos hacia las faldas de la Sierra de Montanchez, encontramos un paisaje salpicado por pequeños cerros y un mar de olivares e higuerales propios de ésta zona donde son el principal medio agrario.



                                                                                  Olivar tradicional


En los últimos años estas actividades vivieron un importante receso debido, en parte, a que no resultaba rentable la explotación de la tierra. Además, la población más joven se dedicó a otro tipo de tareas, como el trabajo en las canteras de la comarca.


                                                                                     Antiguo Molino


Tras continuar por el camino entre higuerales y olivares, llegamos finalmente a la zona conocida como Valhondo, donde encontramos los restos de un antiguo molino y un precioso paisaje con la Sierra de Montanchez a un lado y al otro los Llanos de Cáceres. 






                                                       Panorámica Valhondo y Molino

Animamos a todos aquell@s que quieran acercarse a conocer éste precioso municipio.










sábado, 3 de febrero de 2018

Ruta por Torremocha: "Pueblo, Los Molinos y Los Chozos"


El pasado jueves, 1 de febrero, los alumnos y profesores de la modalidad “Interpretación y Educación Ambiental” de la Escuela Profesional “DEHESARROLLANDO”, realizamos una ruta por la localidad de Torremocha para conocer su patrimonio y sus parajes.

Nos situamos en el año 1779, cuando el Padre Fray Juan Mateos Reyes Ortíz de Tovar compuso y dirigió el manuscrito existente en el Archivo del Monasterio de Guadalupe, titulado “Partidos Triunfantes de la Beturia Túrdula” indicando que esta localidad pertenece al año 1232.

Torremocha era, en el siglo XVI, una villa perteneciente a la Encomienda de Montánchez, dependiendo del Priorato de San Marcos de León. Un siglo después, en el año 1631, la citada localidad, alcanzó su autonomía tributaria y jurisdiccional.

El nombre que designa a este municipio fue debido al protagonismo que sufrió su Torre, que fue desmochada por la rebelión de algunos nobles contra los Reyes Católicos.
Podemos hacer referencia, a la Orden Militar Malta como muestra la Cruz de un edificio situado detrás de la Iglesia Parroquial de la Asunción.

El punto de salida lo realizamos desde la plaza del pueblo, exactamente, desde la mencionada anteriormente, la Iglesia Parroquial de la Asunción, una Iglesia construida entre los siglos XVI y XVIII. Su construcción se debe enlazar, más concretamente, al siglo XVIII aunque mantenga pruebas de una edificación primitiva del siglo XVI, que pueden verse en la parte inferior de la Torre. Dicha obra, está realizada en mampostería de una sola nave, dividida en tres tramos unidos entre ellos por bóvedas de cañón.


Iglesia Parroquial de la Asunción

Seguimos nuestro camino por detrás de la citada Iglesia, para llegar a contemplar la vivienda más antigua del pueblo.


Continuamos bajando por el pueblo, hasta llegar a la Ermita del Cristo del Humilladero, patrón de las fiestas locales. Una pequeña Ermita del siglo XVIII, de estilo barroco en el que predomina la mampostería.

 Ermita del Santísimo Cristo del Humilladero

Proseguimos nuestro camino, bajando por la Calle Humilladero, visualizando viviendas que nos sitúan a una pasada época.

Llegamos a uno de los alrededores del pueblo e hicimos una pequeña parada en su gran silo antiguo. Un edificio, que carece de humedad y estaba destinado a almacenar grano, forrajes, etc.
Subimos hasta su planta más alta, no sabría decir cuántos escalones subimos, pero sí podría describir el cansancio que se nos acumuló al estar en lo más alto. Eso, no nos impidió descubrir unas vistas de pájaro maravillosas, en las que pudimos contemplar los terrenos cercanos y no tan cercanos. Vimos los nidos de cigüeña tan cerca que impresionaban. 





Algunas de las vistas desde el Silo


Los compañeros bajando las interminables escaleras del silo.


Continuamos con nuestra ruta, dejando el Silo a nuestra izquierda para bordear el pequeño barrio de los Molinos.
Enseguida tenemos que tomar un camino que sale en diagonal por la izquierda y que un poco más adelante se bifurca. En dicha bifurcación, tomaremos también la de la derecha para dirigirnos al Embalse.

Llegamos a un final sorprendente,  denominado “Los Molinos”. ¿Seguíamos en Torremocha? Parece ser que sí, pero ese lugar, nos hizo transportarnos al lugar más incógnito de la Tierra, incluso me atrevería a decir, que parecía que nos encontrábamos en otro planeta. Un paisaje desolador debido a la sequía. El poco agua que queda es debido a que se ha dejado pasar el cauce del río Salor a su paso por Torrequemada para abastecer al pantano de Valdesalor y su regadío.





Imágenes de lo que nos podemos encontrar en “Los Molinos”

Este lugar, hizo que nos entretuviésemos con sus vistas. No pudimos perdernos las distintas huellas que encontramos en el barro del inexistente río. Una de ellas, de nutria, que se diferenciaban perfectamente y las otras, no estamos muy seguros, pero podían ser de cigüeñuelo.

Escalamos las distintas rocas, para ver más de cerca cada detalle del paisaje. Subíamos y bajamos, pero debíamos proseguir con nuestra ruta y nos pusimos en marcha de nuevo.

Volvimos sobre nuestros pasos para tomar el camino izquierdo por nuestra derecha en la bifurcación para acercarnos a la depuradora y pasar por un puente construido actualmente.
Debajo pudimos contemplar otro puente construido con lanchas de piedra perfectamente colocadas como pasaderas.



Seguimos por el camino de la izquierda adentrándonos en un pequeño sendero y continuándolo hasta el final, sin antes ver, en su lado derecho al Pozo Barbero, un pozo situado al lado de un antiguo asentamiento romano.


El camino termina en la Carretera de Aldea del Cano. Continuamos nuestros pasos por la cuneta derecha para, en aproximadamente, 1 km, cruzar la carretera hacia su cuneta izquierda y adentrarnos en un camino sin señalización.

Seguimos nuestro camino hasta llegar al Ejido de Torremocha y continuar nuestra ruta por la derecha. Nos adentramos en un camino vecinal que finaliza en la localidad de Albalá.

Llegados a un cruce, nuestro camino sigue de frente, adentrándonos en un camino de tierra que nos llevará a casi al final de nuestra ruta. Es un camino largo.

Aproximadamente unos 8 km más adelante, nos adentramos por una cancela para llegar al Paraje Fuente de los Cantos, más conocido comúnmente cómo, "Los Chozos".

A nuestra izquierda, subiendo por la última cuesta que finaliza en "Los Chozos", encontramos un pozo con reja que cubre el brocal y un cartel nos indica que aquí hubieron, en tiempos, explotaciones mineras.

Poco más allá, la Charca de los Cantos y, a su lado, una fuente que a día de hoy, no da agua.

Nos encontramos con los tres chozos cuya construcción se debe a las actuaciones de la “Mancomunidad de Formación y Empleo Escuela-Taller San Agustín III”. En su interior disponen de una estructura de madera a modo de literas con capacidad para 6 personas. Para contratar su uso hay que llamar al Ayuntamiento de Torremocha, a los teléfonos 927127001 y 927127101. 


Uno de los tres chozos.

Una vez hecha una larga parada en "Los Chozos" volvemos sobre nuestros pasos. De nuevo hay que hacer el "camino más largo" para volver a encontrarnos con la carretera de Albalá, que la continuaremos recto hasta llegar al puente romano de San Antonio. Un magnífico y gran puente que nos da la bienvenida al pueblo.


Puente de San Antonio



Pasado el puente, tomamos el camino de la izquierda para subir hasta la plaza del pueblo.
Aquí finaliza nuestra ruta.

Nos dirigimos a realizar la última parada en la panadería del pueblo, que queda a la izquierda de la Iglesia Parroquial de la Asunción.

Una panadería que se remonta a más allá del siglo XIX, cuando sus fundadores Joaquina y Antonio comenzaron su andadura en esta panadería artesanal de más de 400 años. Su horno se mantiene intacto y en perfecto estado desde su fundación, haciendo de él patrimonio histórico de la comarca.

No pudimos despedirnos de Torremocha, sin probar este pan tan espectacular.


miércoles, 31 de enero de 2018

RUTA POR "EL PRAO"

El 30 de enero, los alumnos de la Escuela Profesional "Dehesarrollando" realizamos una ruta de senderismo por la Dehesa de Torrequemada, localidad perteneciente a la provincia de Cáceres, a 18 km de la capital cacereña. Enclavada en el área de los Llanos de Cáceres, estando amparada por la figura de la Z.E.P.A.(Zona de Especial Protección de las Aves), con una población de 601 habitantes y un área de 30 km2


Comenzamos el recorrido conociendo un poco algunos lugares del pueblo, como la Ermita del Salor, la Iglesia de San Sebastián y la Charca de Abajo, zona de ocio y merendero, con bancos y parque para los niños.




Marcos, Sergio y Cati junto a la Iglesia de San Esteban


Seguimos la ruta adentrándonos en la dehesa boyal, llamada Dehesa de la Zafra, más conocida por los torrequemeños como el prao.  Se trata de un terreno de encinas en la que tampoco falta el alcornoque y el monte bajo principalmente

Allí nos dirigimos a "las corralás", declaradas Bien de Interés Cultural. Son construcciones rurales y agroganaderas destinadas al cobijo y alimentación del cerdo. Siendo en número 230 repartidas por zonas cercanas entre sí. Este terreno que ocupan era cedido sin costo alguno por el Ayuntamiento a cada vecino que lo solicitaba.



cartel informativo de la ruta

corralá comunal

grupo de educación ambiental junto a una corralá

                           
corralá del tío Miguel



De las corralás nos dirigimos a conocer la charca del prao. Zona importante para el mantenimiento del ganado y zona de baño hasta principios de los años noventa.





                                                                                 
                                                                                 charca del prao


Seguimos camino hasta cruzar el río por las llamadas "pasaeras"




cruzando las pasaeras



Y continuamos nuestra ruta hasta nuestro próximo destino que es la Ermita del Salor, una de las más visitadas de la región, ya que en su entorno se celebran romerías de varias localidades.

Enclavada en un paraje de gran belleza. Declarada Monumento de Interés Culturtal, construída en los siglos XIV, XV, XVI.
Lo más interesante pueden ser sus pinturas murales al fresco. Las más antiguas corresponden al siglo XIV.


                                                                                       Ermita del Salor





                                                                                   Pinturas murales

Volvemos sobre nuestros pasos y cruzamos el río Salor por el puente romano.


  
  Puente romano sobre el río Salor


Y seguimos hasta llegar a la Fuente de los Montanchegos, construida para los habitantes de Montánchez cuando venían a la feria del ganado.



                                                                                             
                                                                    Fuente de los montanchegos


Vamos finalizando la ruta y de aquí nos dirigimos al pueblo para subir a la zona más alta a conocer la atalaya y la torre.

La Atalaya, es una " torreziela" enclavada en la parte más alta del casco urbano, nombre muy significativo en la defensa de un territorio. Desde este lugar se puede observar tanto el municipio como todo el término municipal. El lugar también es un entorno privilegiado donde observar los Llanos y la Dehesa.


                                                                                  a Atalaya



El grupo en la Atalaya


La Torre, edificio construido para la defensa. En la actualidad se encuentra en ruinas, sólo se conservan los muros que son de cantería. En su entrada se puede observar el escudo de los Duques de Abrantes y aparece la fecha de 1704, único testimonio de su historia.







La Torre

Descendemos y finalizamos nuestra ruta en la charca de arriba, habiendo disfrutado de la naturaleza y de un bonito día recorriendo senderos que atraviesan la dehesa.



                                                                                     charca de arriba



jueves, 25 de enero de 2018

Conociendo Santa Ana

El pasado 24 de Enero,los participantes de la Escuela Profesional "Dehesarrollando" de la especialidad de interpretación y educación ambiental hemos visitado la localidad de Santa Ana, pueblo de la provincia de Cáceres, que por su proximidad a la Sierra de Montanchez, forma parte de la comarca Montanchez - Tamuja.
En este pequeño municipio de unos 300 habitantes aproximadamente, nos vamos a encontrar con varios recursos de gran interés tanto histórico, cultural y natural que posee este magnífico entorno.

El primer lugar que vamos a visitar es la Biblioteca que en su interior cuenta con una exposición de un aula etnográfica que desde el año 1987 se ha desarrollado un Proyecto de Investigación sobre los materiales escolares en la enseñanza pública de Extremadura y como a través de los años ha ido evolucionando.




En este mismo lugar también vamos a descubrir un oficio de artesanía muy antiguo, como es el telar de bajo lizo.
El telar es propiedad Isabel, una mujer de esta localidad dedicada a esta labor durante mucho tiempo.
Aquí aprenderemos su funcionamiento y también nos mostraran los increíbles trabajos que se pueden realizar con dicho telar y que con paciencia y dedicación se logran trabajos para admirar.





Después de visitar la biblioteca y los tesoros que esconde, vamos a comenzar con una ruta de senderismo conocida como Ruta de Los Pozos, en esta ruta visitaremos algunos de los pozos que están censados, aunque a lo largo del recorrido veremos un sinfín de ellos más pero se encuentran en fincas privadas y pertenecen a una o varias familias.
Es una ruta por un sendero local y la distancia que vamos a recorrer no supera los 6 km, comenzaremos en el pueblo y poco a poco nos iremos adentrando en la Dehesa Boyal. En el recorrido nos iremos encontrando con varios pozos donde se ira explicando la utilización que tuvieron cada uno de ellos.
En esta ruta lo que se pretende es mostrar la importancia que tenia el almacenamiento de agua en esta localidad, pues era importante tanto para el uso doméstico como también para la ganadería y la agricultura que era de lo que vivía la mayoría de la población.

La primera parada de la ruta nos lleva hasta el pozo llamado “pozo del ejido “ próximo a las últimas casas del pueblo, por la carretera de Robledillo de Trujillo muy próximo al regato del lejio de la ruiza. 
Su agua es salobre ,posee una sola boca  formada por 4 hermosas piedras de granito y su base es circular con una profundidad de 3 metros. A su alrededor se encuentran 2 pilas de piedra en forma de panera de una sola pieza.

Se cuenta que cuando se limpiaba esté pozo vaciando el manantial está labor era muy dificultosa ya que seguía manando.Dos personas sacaban agua con calderetas mientras 4 o 5 limpiaban las paredes con raideras de limpiar las artesas y con escobones .


Proseguimos nuestra ruta en la que no nos tenemos que desplazar mucho para encontrar nuestra siguiente parada  que es el llamado "Pozo del ejido de la Ruiza" su nominacion es debido al barrio de la Ruiza en el que esta ubicado.Su agua no es potable , posee una base circular y una sola boca la cual la forman 4 bellas canterías de piedra de una sola pieza cada una de 0,90 cm muy bien conservadas.Dichas canterías son sujetadas por 4 grapas de hierro  en los extremos .A su alrededor  ay pequeñas lanchas donde se ponían los cantaros o desde donde se llenaban las aguaderas sin necesidad de bajarlos de sus senos .Estos cantaros eran transportados por mujeres uno en la cabeza y otro en el cuadril para ello se ayudaban de una rodilla para no lastimarse la cabeza.


Después de ver este bonito pozo a unos cuantos metros por un sesmo muy angosto localizamos nuestra siguiente parada que es el "Pozo huerto de arriba" su agua es potable y clara y tiene unos 4 metros de profundidad. este pozo posee una bóveda y cuatro poyos de cantería rectangulares , su brocal es de cantería y ladrillos cubiertos por cal y arena .El suelo de alrededor es un suelo empedrado en el cual se encuentran los poyos en los cuales se ponían los cantaros y también eran utilizados para poder montar en las bestias . Cercana al pozo ay una pequeña pila incrustada en la pared del sesmo donde se vertía agua para los animales sin tener que dar la vuelta a echarle agua a estos .


domingo, 21 de enero de 2018

Ruta senderista en las fiestas del pan y queso en Zarza de Montánchez

El día 19 de Enero se celebró la ruta por Zarza de Montánchez en sus festejos programados en las Fiestas del Pan y Queso del 2018. En ella, los participantes de la Escuela Profesional "Dehesarrollando" tanto de la especialidad de forestales como interpretación y educación ambiental participamos en la ruta senderista por los parajes de este pueblo.

La ruta transcurrió por las faldas de la Sierra de Montánchez, camino del radar que se encuentra en las zonas aledañas y que prosiguió por la Verea de los contrabandistas.

El comienzo fue en ascenso con pequeños repechos de una pendiente considerable pero que lo amenizaba el entorno que nos envolvía; rebollares, alcornocales y encinares fueron los acompañantes durante toda la ruta junto con los olivares que desprendían ese aroma a oliva tan intenso.
Compañeros y compañeras de la especialidad "Interpretación y Educación Ambiental"

Sergio y Marcos, compañeros de la especialidad "Interpretación y Educación Ambiental"
El buen rollo entre los compañeros y compañeras de ambas especialidades
Tras las diferentes rampas que nos encontramos llegamos a cotas que nos permitió llanear un poco y disfrutar de unas vistas impresionantes de toda la dehesa y bosque de robles que nos rodeaba junto con unas vistas envidiables del Embalse de Navarredonda, también conocido como el pantano. Desde allí pudimos disfrutar de unas formaciones geológicas muy atractivas como fueron la Peña Cuadrada y los Atambores,  grandes rocas graníticas dispuestas de forma singular y que acogen en su interior unas cuevas, este lugar fue habitado desde la Edad del Bronce y más tarde sirvió de refugio a los musulmanes durante la reconquista. Su nombre se debe, según me explicaron en el lugar, al sonido que emiten las rocas al golpearlas y que es similar a un tambor.

Poco después hicimos la parada del tentempié, que a más de uno le supo a gloria porque llevábamos un ritmo bueno en la ruta, ya que nos esperaba el plato fuerte de la ruta: pan y queso. Esta parada la hicimos en el puente tras el embalse del pantano, donde tomamos una foto de grupo y vimos de dónde recogen los zarceños la famosa "tamua" que utilizarán para sus fiestas y lanzarán a todo aquel que puedan.
Anabel, Cati, Isabel, Toñin e Isa, futuros intérpretes y educadores ambientales en el descanso del Pantano


Continuamos la ruta para pasar por el Molino del Tío López hasta la Fontanilla, lugar donde encontramos un manantial de agua y existen una serie de pilones en los que el ganado puede utilizar para abastecerse de agua. Este trayecto pudimos observar especies arbustivas como el cantueso o lavanda y la retama, especies características de nuestro bosque mediterráneo. 

El final de la ruta tuvo lugar en la plaza mayor donde nos esperaba el ansiado premio para esas piernas un tanto cansadas. El queso fresco de cabra y el pan típico de pueblo que ayudó a recobrar energías a todos y todas.

La jornada estuvo muy entretenida y divertida, con un comienzo que algunos no esperábamos en el sentido de la dificultad y ritmo de la ruta pero que acabó de la mejor forma posible; todos en grupo, pasando un buen rato y riéndonos por cualquier cosa. 

Días así son los mejores!!!
Representación de la educación ambiental en la plaza mayor de Zarza de Montánchez 

Gran parte del "grupo selecto" de "Interpretación y educación ambiental" disfrutando del quesito y pan.