viernes, 9 de febrero de 2018

RUTA POR VALDEFUENTES



DISTANCIA RECORRIDA: 11 KM

El día 8 de Febrero la Escuela Profesional de Extremadura “Dehesarrollando” de la especialidad de Interpretación y Educación Ambiental visitó el pueblo de Valdefuentes, situado en la provincia de Cáceres.

La situación climatológica no era buena ya que era un día muy frio pero empezamos la ruta con muchas ganas, a lo largo de la mañana empezaron a salir los primeros rayos de sol y el dia fue mejorando.



En pleno corazón de la comarca de Montánchez, con un particular encanto, bien comunicado y en el triángulo de lo que podrían considerarse poblaciones claves en cuanto a desarrollo, historia e importancia actual (Cáceres, Trujillo y Mérida), se encuentra Valdefuentes, un pueblo que ronda los 1500 habitantes dispuesto siempre a acoger al visitante y sorprenderle.
Los orígenes de este municipio se remontan a la Edad del Bronce y en sus alrededores hubo también una intensa colonización romana como atestiguan los restos de lápidas funerarias encontradas en los parajes de Valdelagrulla, Palacios, Majanos y Majales. A finales de la Edad Media era un conglomerado de casas entorno al barrio de Gurumeña, probablemente antiguo poblado árabe. A partir de este núcleo fue creciendo el pueblo, construyéndose después la iglesia de Nuestra Señora de Bienvenida. El lugar de Valdefuentes perteneció a la Orden de Santiago, de la que fue desmembrado, con permiso papal, e incorporado a la Corona.
Felipe II de España lo vendió, por escritura fechada el 11 de julio de 1558, a Álvaro de Sande, por los méritos contraídos en la defensa de la plazas de Gelves y Malta. De esta forma Valdefuentes pasó a ser villa de señor laico. El I Señor de Valdefuentes mandó construir una casa-palacio, de estilo renacentista, diseñada por Pedro Fernández de Trujillo, y un rollo como signo representativo de su poder jurisdiccional.
Durante la Guerra de Sucesión Española, Valdefuentes, como toda la comarca de Montánchez, apoyó la causa de Felipe de Borbón.
A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional, entonces conocido como Val de Fuentes en la región de Extremadura que desde 1834 quedó integrado en Partido Judicial de Montánchez. En el censo de 1842 contaba con 350 hogares y 1917 vecinos
Comenzamos nuestra ruta con buen paso desde la Plazuela del Convento rumbo a una de las queserías del pueblo para ver cómo se elabora este exquisito producto.




Seguidamente caminamos hacia “El Regajo” donde pudimos ver varias infraestructuras de la localidad, como: la plaza de toros, piscina, escuelas, centro de salud, pisos tutelados, residencia de mayores, campo de fútbol, etc.


                                                            El Regajo de Valdefuentes

Siguiendo con la ruta, salimos del pueblo y nos dirigimos hacia el paraje conocido como el Puente Capellán, un lugar precioso donde poder dejar volar tu imaginación contemplando el agua correr entre los arcos del puente, numerosas rocas, molinos y un río nos dan la bienvenida a este paraje. Este puente fue construido en la época romana por tanto es un puente romano.




                                  Puente del Capellán

Mientras caminamos observamos a nuestro alrededor la fauna y la flora que nos rodea: La vegetación es muy variada, con abundancia de matorral de retamas en los montes. En las zonas más altas aparecen encinas en los valles, sobre todo en los más abrigados. También podemos encontrar gran cantidad de olivos e higueras.

Entre otras muchas, especies tan emblemáticas como abubilla, águila culebrera, milano real, ánade real (azulón), zorro, nutria europea, murciélago de Cabrera, jabalí, corzo, culebra de herradura, culebra viperina, etc.

Es este uno de los paisajes extremeños donde podemos observar con más facilidad el comportamiento de las avutardas. Además de esta especie, en estas llanuras próximas a la capital cacereña, desprovistas casi por completo de árboles, destacan las altas poblaciones de sisones, perdices,cigueñas negras, aguiluchos cenizos o cernícalos primillas.
Entre los mamíferos destacamos especies como: la Liebre, Musaraña, Zorro, Nutria, Lirón careto, Gineta, Erizo, etc.
Los reptiles y anfibios están representados por la Lagartija colirroja, Lagarto ocelado, Culebra de herradura y el Sapo de espuelas.
Seguimos caminando y encontramos la Presa de Casillas. La Presa de Casillas II fue construida en el año 1565 sobre el cauce del río Santa María y forma parte de del municipio de  Valdefuentes, en la provincia extremeña de Cáceres.
La Presa de Casillas II es de gravedad con una altura desde cimientos de 9 m y una longitud de coronación de 80 m. 
El Embalse de Casillas II pertenece a la Cuenca Hidrográfica del Tajo y tiene una capacidad de 0,100 hm3.
Visitamos su muralla y sus molinos harineros , el primer molino esta adosado al parametro de la presa y el edificio esta construido con manposteria de granito y ladrillo macizo. El segundo molino se encuentra a muy poca distancia conectado por un canal en el que el agua se reutiliza , es decir, el agua del primer molino es utilizado en el segundo. Estos molinos datan del siglo XVI.



                                                                    Presa de casillas II

Regresamos al pueblo por caminos, pero antes hacemos una parada en el pozo del campillo.

Entramos en Valdefuentes por el barrio emblematico de Gurumeña de la edad de bronce , a finales de la edad media era un aglomerado de casas. La primera casa sigue en pie aunque reformada y tiene en la fachada un escudo con la flor de lis, y por ultimo destacamos los restos de un cementerio que datan del año 1755.

A partir de este núcleo fue creciendo el pueblo, construyéndose después la iglesia de Nuestra Señora de Bienvenida, rodeada del barrio gurumeña. El documento mas antiguo de la iglesia de nuestra señora de bienvenida es del año 1583 y se cree que su construcción fue anterior pero sin saber la fecha exacta.

El lugar de Valdefuentes perteneció a la Orden de Santiago, de la que fue desmembrado, con permiso papal, e incorporado a la Corona.



                                                                   Barrio de Gurumeña

Caminamos por el barrio de Gurumeña hasta llegar a la Iglesia de Nuestra Señora de Bienvenida, Edificio barroco de carácter popular construido en el siglo XVII, aunque con diversos vestigios del siglo anterior. Levantado a base de mampostería y sillarejo, consta internamente de una nave con triple tramo y cabecera ochavada de tres paños, a la que se adosa un camarín de planta rectangular. La capilla mayor se remata mediante un casquete de cuarto de esfera, en tanto que la nave aparece cubierta con bóveda de cañón con lunetos, a excepción del tramo inmediato al presbiterio, que presenta crucería sencilla. También bóveda nervada, aunque más compleja, encontramos en la capilla bautismal adosada a los pies, que constituye la base de una maciza torre prismática de tres cuerpos. Posee coro, elevado sobre dos arcos carpaneles, y sencillas portadas, estando la de los pies precedida por un pequeño pórtico. Contiene esta parroquial diversos retablos e imágenes barrocas de los siglos XVII y XVIII. Merece destacarse el retablo mayor de un cuerpo dividido en tres calles, con la imagen de vestir de la titular.


                                                Iglesia de Nuestra Señora de Bienvenida



Mirando las fachadas de Valdefuentes se podía ver un arte peculiar, sorprende sobre todo la utilización del esgrafiado, una técnica decorativa de influencia morisca muy abundante en sus calles.
El esgrafiado se consigue extendiendo sobre la fachada dos capas de revoco de distinto color, compuesto por una mezcla de cal y arena, dibujando en la externa el motivo ornamental. Después, al eliminarla, la de abajo aparece con un color de revoco distinto. Este proceso da lugar a una decoración bicolor con temas más o menos geométricos, que se repiten de forma regular por toda la superficie de la fachada. Valdefuentes está lleno de muestras de este tipo de decoración, algunas de singular belleza y dificultad.



                                                         Esgrafiado


No se concibe esta ruta sin pasar por una de las tantas bodegas que hay en el municipio de Valdefuentes, un vino exquisito, el del pueblo de Valdefuentes.





Seguidamente visitamos la Plaza de España de Valdefuentes donde se encuentra el emblemático rollo Ya quedó señalado como ejecutoria y signo de la jurisdicción civil y penal del Señorío de Valdefuentes. Es un interesante monumento de piedra. Está compuesto por un grueso pilar cilíndrico de fino granito, con estrías de desigual relieve por el contraste que ofrecen las del tercio más bajo, con las del resto de la superficie. Se apea sobre base circular de doble bocel, de las mismas proporciones.



                                                           El Rollo

Seguimos caminando por este pueblo lleno de encanto y nos encontramos con la Iglesia de San Agustín. El templo conventual es bien proporcionado, con nave central y dos capillas laterales, crucero y ábside de planta rectangular, destacando en su conjunto la carpintería de sus puertas.
Fundado bajo el patrocinio de Ana de Sande y Padilla y su marido, Alfonso de Lancaster, fue concebido como panteón de la familia, levantándose sobre una lonja elevada, por estas y otras coincidencias se le ha denominado el Pequeño Escorial; el templo conventual es bien proporcionado, con nave central y dos capilla laterales, crucero y ábside de planta rectangular, destacando en su conjunto la carpintería de sus puertas, el retablo mayor y la capilla sepulcral, situada en el trasaltar, siendo su portada obra de transición del herreriano al barroco, también de estilo herreriano es el claustro. El conjunto se completa con una hornacina central con la imagen del titular y los escudos de los patrocinadores. El templo posee retablo mayor del siglo XVIII con tallas policromadas de la misma centuria.



                                                             Convento de San Agustín


Y terminamos nuestro recorrido y ruta visitando El Museo Etnográfico de Valdefuentes, abierto desde enero de 2004, está ubicado en la planta baja del Antiguo Convento de Los Agustinos Recoletos. Muestra la artesanía popular de nuestra localidad así como los aperos de labranza, a través de los cuales el visitante podrá profundizar y entender el modo de vida de la localidad. Lo más destacado expuesto, son Los Tableros, una fiesta centenaria que se celebra el primer sábado de octubre en honor a la Virgen del Rosario. Sin olvidarnos de las muestras de esgrafiado, una técnica de decoración de fachadas de influencia morisca muy extendida por toda la localidad la cual ha sido reconocida en 2013 por el Gobierno de Extremadura como "Capital Regional del Esgrafiado". Además, se puede visitar el Claustro del Convento de San Agustín, una de las 7 Maravillas de la Comarca Sierra de Montánchez y Tamuja, donde se celebran exposiciones de pintura, conciertos de piano y de coral, etc. Este museo es el punto de partida de las dos Rutas del Esgrafiado y desde donde proveemos de información turística al visitante.


                                                                Museo etnográfico



Os recomendamos visitar Valdefuentes, este precioso rincón de Extremadura tan lleno de historia y belleza.

martes, 6 de febrero de 2018

RUTA POR VALDEMORALES


RUTA POR VALDEMORALES: CERRO LIMÓN, LA SIERRA Y FUENTE SANTA ANA.

DISTANCIA DE LA RUTA: 8 km.

El pasado día 5 de febrero de 2018 los alumnos-trabajadores y monitores de la modalidad de Educación Ambiental de la “Escuela profesional Dehesarrollando” de la Mancomunidad Sierra de Montánchez nos fuimos de ruta por Valdemorales.


Valdemorales es un pequeño pueblo situado en la Comarca de la Sierra de Montánchez. Rodeado por montañas. Por un lado el Cerro Pajar, las Torrecillas y la Cañailla. Por otro lado la Sierra de San Cristóbal, Cancho Águila y Cerro Limón. Las corrientes de agua más importantes son el Arroyo de Santa Ana y el Regato de la Cañailla.

Panorámica de Valdemorales.
A 45 km de Cáceres y unos 40 km de Don Benito y Villanueva de la Serena. Con una superficie de 9,9 km² y una población de 198 habitantes según el INE para el 2017. Llegó a contar con una población de 1000 habitantes en 1940, que emigraron hacia Cataluña y Madrid.

Su población se dedica, mayoritariamente, al cultivo del olivo y la higuera.

El nombre original del pueblo era Valle de los Morales, ya que existían muchos morales en el valle. Actualmente sólo queda un Moral centenario situado en el Colegio de la localidad.

Moral centenario.


A los habitantes de esta localidad se les conoce por el gentilicio de Corcheros, nombre que se debe a la profesión de sacadores de corcho que se desempeñaba en esta localidad y que pasaba de generación en generación. Profesión que ejercían tanto dentro de Extremadura como fuera. Actualmente aún sigue habiendo en la localidad sacadores de corcho.

Artesanía de corcho realizada por los corcheros de la localidad.

Artesanía de corcho realizada por los corcheros de la localidad.

Comenzamos el recorrido desde el Pozo situado en la Plaza Castilla, llamado Pozo Nuevo.

Pozo Nuevo.



Continuamos el recorrido visitando el Moral centenario y varios pozos situados en la periferia de la localidad, entre los que destaca el pozo de “El Pocito” que data del S.XVIII de manantial de agua Cárdena. Conocido también como el pozo del agua azul.


Pozo "El Pocito".

En nuestro recorrido pasamos por uno de los monumentos más importantes de esta localidad, la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol, del S.XVII, de estilo barroco. De mampostería con refuerzos de granito. Destaca el retablo del S.XVIII que cobija la imagen de San Andrés también del mismo siglo.

En 1977 las bóvedas y arcos se derrumbaron, siendo reconstruidos con la colaboración de los vecinos del pueblo y amigos y conocidos de los habitantes del lugar.
Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol.

Saliendo de la localidad, y dirigiéndonos hacia el Cerro Limón,  pasamos por el puente del Molinillo y el Arroyo de Santa Ana, así como por el Camino del Cordel (Ruta de Trashumancia de ganado vacuno y ovino), hasta que llegamos al Cerro Limón primera parada del trayecto y donde encontramos el Castilijillo, con una altura de 500 m y donde podemos ver asentamientos árabes.


Puente del Molinillo.


Panorámica de Valdemorales. Al fondo podemos ver la zona de los Baldíos.
Fotografía realizada desde el camino del Cerro Limón.

Vista del Castilijillo.
Asentamientos árabes en el Castilijillo.


Asentamientos árabes en el Castilijillo.
Seguimos nuestro recorrido llegando a la Noria de la Encalada. Según los lugareños lugar donde los árabes daban de beber a sus caballos. Cuentan que bajaban de los asentamientos del Castilijillo a través de túneles para no ser vistos por los lugareños.


Compañeros de la modalidad de Educación Ambiental en la Noria de la Encalada.


Subimos por la Barrera de los Majuelos y la Canaleja, con vegetación muy variada. Podemos ver cultivos como el olivo y la higuera, conviviendo con el monte de jara, esparraguera y chaparros.


Preciosa flor de la Jara que podemos encontrar en primavera.

Llegamos al Camino de la Sierra y bajamos en dirección al pueblo, encontrándonos otra vez con el Camino del Cordel, el cual seguimos. Pasamos por el Camino de las Villarejas hasta salir al Camino de la Fuente de Santa Ana o "Ruta del Colesterol" como es llamado por los lugareños.

Camino de la Sierra. 


Seguimos el Camino de la Fuente de Santa Ana en dirección al pueblo para terminar nuestro recorrido por este pequeño Valle, pasando por la Cruz (lugar hasta el que se desplaza la procesión del entierro el viernes de Semana Santa) y llegando hasta el final de la ruta que es la plaza de España donde volvemos a encontrarnos la Iglesia de San Andrés Apóstol y el Ayuntamiento de la localidad.

Puerta lateral de la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol.


Ayuntamiento de Valdemorales situado en la Plaza de España.



lunes, 5 de febrero de 2018

RUTA POR ARROYOMOLINOS Y SU HISTORIA

 RUTA POR ARROYOMOLINOS Y SU HISTORIA
DISTANCIA RECORRIDA: 11'05Km

El día 2 de Febrero de 2018 realizamos una nueva ruta senderista por Arroyomolinos. Este municipio se ubica en la zona de transición entre la Sierra de Montánchez y las Vegas del Guadiana. La Sierra de Montánchez junto a la de Guadalupe, San Cristóbal, Centinela y San Pedro constituyen la divisoria de las cuencas del Tajo y el Guadiana. Esta ubicación geográfica provee de dos diferentes tipos de relieve que, a su vez, constituyen dos unidades paisajísticas distintas. Por un lado, el área montañosa, al norte, con fuertes pendientes, sin que llegue el término a las cimas superiores, que pertenecen a Montánchez y cuyo pico más alto se acerca a los 1.000 metros.Por otro lado, una zona con altitudes de 360 y 420 metros y suaves pendientes, que se vuelven abruptas en la sierra de El Saltillo, extendiéndose hacia el sur hasta alcanzar los límites de la provincia de Badajoz.
La sierra destaca geológicamente por su gran cantidad de rocas graníticas. Estas son muy variadas en cuanto a su tamaño, existiendo algunas zonas en las cuales se aglomeran conformando enormes "canchales". Junto al granito, pero ya en algunas zonas muy localizadas, la pizarra y en menor medida el cuarzo blanco también hacen acto de presencia. En cuento a las grandes extensiones adehesadas que conforman el resto del territorio, hemos de resaltar las características afloraciones de pizarra que salpican la zona. No obstante, también existen materiales aún más antiguos como son las cuarcitas, que forman pequeñas colinas llamadas popularmente "morras".
Es de destacar los 115'67 km² de extensión total con que cuenta Arroyomolinos, siendo el de mayor superficie de la comarca.

                                                        Entrada Arroyomolinos
                                                                Vista del pueblo


Tras haber cogido fuerzas en la “Churreria Fragoso” con sus deliciosos churros, comenzamos nuestra ruta tomando la plaza de Juan Carlos I como punto de partida. Continuamos por la calle cervantes hasta la Ermita de San Sebastián, sencilla y coqueta y de estilo renacentista. San Sebastián como patrón del pueblo, cuenta con fiestas en su honor que se celebran el 18,19 y 20 de enero.


                                      Nuestra compañera Inés en la Ermita de San Sebastián




Proseguimos la ruta hacia la sierra por la calle San Sebastián para encontrarnos con el monumento a los caídos constituido por tres cruces labradas en el granito de la sierra, las cuales conmemoran la batalla conocida como la “Sorpresa de Arroyomolinos”, ocurrida el 28 de octubre de 1811 durante la Guerra de Independencia contra el ejército francés de Napoleón y contando como aliados con el ejercito Inglés y el Portugués.


                                                      Sergio, Esther y Marcos en Las tres cruces

                                                                                  
Hay que destacar que todos los años en conmemoración a este hecho histórico todo el pueblo se implica y representa lo acaecido aquel 28 de octubre de 1811, de una manera muy fiel y espectacular. Particularmente y gracias a nuestras compañeras Inés e Isa y la hermana de una de ellas, que pertenecen a una de las asociaciones que participan en dicha representación, nos mostraron algunos trajes y armas, así como una muestra de cómo suenan los tambores en la batalla. Todo ello no hizo más que despertarnos aún más las ganas de asistir a la representación del año próximo.

                                                                                  Representación de la Sorpresa de Arroyomolinos




A continuación, seguimos subiendo hacia algunos de los más de 30 molinos de origen árabe que aun quedan por la zona. En concreto visitamos el molino de Marciala y un poco más arriba estaba la casa de Marciala pasando un pequeño regato con una gran piedra en que usaban los niñ@s de la zona para tirarse como si fuera un tobogán porque resbalaba mucho.



                                                                                                                Molino de Marciala 


                                                                                                                       Casa de Marciala


Descendemos un poco por el sendero hasta llegar a un mirador donde puede apreciarse la belleza del entorno con sus grandes canchos y peñas, así como una panorámica preciosa del pueblo. A esta altura encontramos otro molino, donde podemos apreciar mejor las partes de que se componían y como funcionaban, gracias a las explicaciones de nuestros compañeros Toñín, Isa e Inés.
Foto









Continuamos hasta el siguiente molino bajando hacia el pueblo.
En nuestro camino damos con la piedra conocida como “Piedra del deo Meñique”, gran mole de granito de unas 40 toneladas que en tiempo atrás permitía que con una leve presión el movimiento oscilatorio de ésta insólita piedra.








                                                                                                         Piedra del deo meñique
Bajamos un poco hasta dar con un manantial de agua que los vecinos conocen como “La Fuente de los ojos malos”, ya que se acudía a esta fuente cuando se padecía algún tipo de infección en los ojos y se lavaban con este agua para tratarlos.

Continuamos nuestro camino hasta llegar hasta otro manantial conocido como “ La Fontalba”, nueva muestra de la riqueza hídrica de este lugar.

                                                                                                                        Fontalba

Seguimos la bajada hacia una calle peculiar conocida como “la callejina del diablo”.
Tras bajar la callejina, vamos a dar al último molino y el más cercano a la población.





Seguimos el curso del arroyo donde se encuentra otra fuente conocida como “Fuente La Limilla” donde solían acudir los lugareños a lavar la ropa hasta ya entrados los años 80, según nos cuentan algunas compañeras vecinas del pueblo.


                                                                                                                     Fuente La Limilla

Nos adentramos en el centro del pueblo hasta dar con el consistorio y finalizar nuestra ruta por Arroyomolinos al toparnos con la majestuosa iglesia de Nuestra señora de la Consolación con su pórtico de estilo plateresco muy peculiar ya que cuenta con numerosas calaveras talladas en la parte superior, así como por su gran arco lateral y su torre campanario convirtiéndola en un iglesia de grandes dimensiones





Sin duda alguna, Arroyomolinos nos ha sorprendido por su riqueza natural, patrimonial y cultural que ha demostrado ser muy rica y cuyos vecinos cuidan con mucho orgullo. Os recomendamos visitar este precioso rincón de Extremadura tan lleno de historia y naturaleza.